domingo, 12 de septiembre de 2010
Luchar cuando lo crees invencible, y vencer, es posible.
Aquella brisa gélida que atraviesa nuestro corazón, lo bloquea de abarcar sentimiento alguno más que tristeza y soledad, lo rasga, lo araña... la brisa de la soledad.
La mayor parte del tiempo otras personas que apreciamos y les poseemos un afecto conviven junto a nosotros.
Ellos aportan a este día tras día tal vez la sonrisa que forma la carcajada, o evitan que convivamos cual persona autista. Digamos que, gracias a ellos, no caemos en la demencia y podemos compartir sentimientos.
Mas no nos comprenden como queremos.. Tal vez algo te remuerde la mente, te persigue, y al tratar de confesarlo a una de aquellas personas, obtienes la respuesta inesperada. Vacía, carente de valor para ti.
Quién realmente puede ser nuestro bastón en el pedregoso camino de la vida son las personas que nos han dicho la verdad en todo momento. Que han soportado nuestras lágrimas y nuestras histerias, las únicas cuyas palabras han podido darnos la fuerza suficiente para luchar.
Cuando desaparecen esas personas, chocas contra el vidrio de tu autoridad sobre ti mismo, que creías inexistente.
Unos buscan la salida inexistente, corriendo despavoridos por aquel terrible descubrimiento. Otros no avanzan, se quedan en un punto neutro sin saber qué hacer.
¿Yo? Yo comienzo a andar con el bastón que mencioné. Todavía cojeo, pero gracias al bastón comprendo la realidad y las bases que debo comprender para poder continuar el viaje.
Poco a poco, voy guardando el bastón en el cofre siempre presente del corazón. Cuando siento perder las fuerzas, algo cada vez más inusual, trato de apoyarme en mi bastón y él me brinda precisamente lo que necesito.
Jamás debemos olvidar que allí están ellos. No debemos ignorar lo afortunados que somos.
sábado, 28 de agosto de 2010
Magnetismo irrevocable.
Las ruedas giraban produciendo un estruendo, tampoco desagradable, y la lluvia chocaba débil pero continuamente con el coche.
Cada metro que avanzaba, me daba la impresión de observar una campiña de verdes tonalidades más y más intensas.
Llegué y supe, exactamente, que era el lugar. Es extraño no poder describir con palabras ese sentimiento de magnetismo con algo o alguien. Tan sólo, tú corazón conoce la razón de dicha atracción, inútil de explicar con palabras, más posible de experimentar en su mayor potencia.
Y a continuación...sólo se me ocurrió observar aquel momento con ojos brillantes y deseosos de atisbar cada detalle que componía aquel exquisito fruto de la naturaleza.
jueves, 26 de agosto de 2010
Saber perdonar..Historias de mi nuevo libro.
Poseía un cabello blanco impoluto, que reflejaba el brillo de la luz más tenue.
Dos inmensos ojos avellana, tal vez miel.
En más de una ocasión criticó mis escritos, discutiendo sin cesar la tristeza que transmitía la mayoría de ellos. Tenía razón.
De hecho, me convenía estar de acuerdo con él. Noventa y nueve de cada cien veces lo que advertía se cumplía, y lo que decía creer saber era cierto.
Nunca me había fijado, pero llevaba una palabra tatuada tras la oreja. No conseguía que me revelara el significado. La convicción que yo poseía de que lo descubriría tarde o temprano me embargaba noche y día.
No sabía cocinar, como cualquier hombre que hubieses podido conocer de su época. El machismo corría por sus venas y yo trataba de eliminarlo con medicamentos en forma de represalias y largas charlas. Pero Stef no solía cambiar de opinión.
Aún sin conocer secretos gastronómicos, adoraba degustar los platos que yo le preparaba.
Él consideraba una infracción saborear la dulzura del chocolate, y mordisquear lentamente las entrañas de la mejor manzana.
En cuanto a aficiones... Amaba viajar, amaba la naturaleza, y por consiguiente, amaba África.
Vagabundeaba por sus calles deshabitadas y no tanto, disfrutaba con la exuberante vegetación y con la incertidumbre que, según él, transmitía el desierto.
Jamás pude haberme imaginado la verdad sobre Stef. De hecho, me ocultó durante años su verdadera identidad, su oficio, su tesoro más preciado: aquel diario que viajaba con él aún cuando llovía o tronaba.
Me traicionó no una, dos veces.
Pero, al fin y al cabo, cometemos errores, decimos mentiras, nos hacemos daño a nosotros y a los otros.
¿Y al final? Acepté su mano y caté sus disculpas, que parecían tener aroma de arrepentimiento y sabor sincero.
De vez en cuando debemos dejar atrás el orgullo propio, ser un poco más humildes, colocarnos en el lugar de aquel que nos pide disculpas. Y, tras lucir la mejor de nuestras sonrisas, saber perdonar, aunque nuestro corazón lo crea imposible. No lo es.
Ahora soy feliz.
martes, 24 de agosto de 2010
Círculo eterno de..infortunios
Tal vez en un principio todo era corriente. Ahora, nuestras manos han moldeado aquella cordura convirtiéndola en tal demencia que siquiera sabemos de su existencia.
La verdadera demostración de nuestra fuerza de voluntad y nuestra razón es salir de ahí.
¿Qué queda después? Los resquicios de los momentos más agradables, o mejor dicho menos molestos, que viviste en alguna ocasión.
Ahí se demuestra la fuerza que creímos débil o inexistente.
lunes, 23 de agosto de 2010
Deseos.
En estos momentos un deseo brilla con intensidad. De tal forma que casi resulta una necesidad.
Y es un ansia por no desaparecer de sus pensamientos. El antojo por permanecer en sus recuerdos el tiempo que yo no esté presente.
domingo, 22 de agosto de 2010
Y es realmente lo más doloroso.
sábado, 21 de agosto de 2010
Críticas (¿Constructivas?) que procuramos asumir amablemente.
Ya no sé si pretende ofenderme, protegerme del peligro al que me acerco lenta, muy lentamente, o qué... Comprendo que él esté involucrado en la situación al ser una persona cercana a mí, pero él no parece saber que ofende con sus palabras despectivas, aunque de alguna forma protectoras (o así lo espero).
De todas formas, en la vida siempre hay críticas y felicitaciones por nuestro trabajo. Algunos lo ven bien y otros mal, y gracias a esas diferencias existen tantas cosas como la amistad, incluso el amor.
¿Imaginan ustedes un amigo que siempre le llevara la razón, con el que nunca discutieran, con el que nunca se enfadaran y por tanto perdonaran, así haciendo de esta relación un vínculo unido por un lazo cada vez más consistente? Porque yo, sinceramente, no. ¡Cuan monótono y aburrido resultaría que todos estuvieran de acuerdo con lo que hacemos! ¡Y qué difícil mejorar como persona si no comprendiéramos, gracias a las críticas, nuestros errores!
viernes, 20 de agosto de 2010
Envidia (malsana)
Nos convierte, lenta y dolorosamente, en esclavos del deseo por ser alguien o al menos similar. Nos muerde con aquellos dientes tan punzantes y afilados el corazón y el cerebro, hasta que nos convierte en personas que no escuchan su corazón.
En el caso de escuchar el corazón y no la maldad que habita, desafortunadamente, en algún rincón de todo ser humano, sabríamos que debemos aceptarnos tal y como somos. ¿Algún defecto? Todo puede ser transformado en virtud con el tesón y la voluntad necesarios.
Pongamos de nuestra parte todo lo que sea posible. No pretendamos ser otros, ya que no lo somos.
Tú eres tú, yo soy yo, afortunadamente él es él. Así son las cosas y así seguirán siendo.
Por mucho que procures ser igual que aquella persona a la que crees odiar (y en realidad envidias), en el fondo sabes que no te estás comportando como una persona digna de ser llamada como tal.
Por lo tanto, no tenemos nada que envidiar, ya que sus defectos se ven recompensados con nuestras virtudes y viceversa. Los hay más bellos y a su vez más estúpidos, más solidarios aunque tal vez menos atractivos. Y a todos nos une un deseo de querer ser superiores, sin comprender que todos estamos a un mismo nivel que no acepta superioridad alguna.
jueves, 19 de agosto de 2010
Desilusiones...
Por suerte poseemos una capacidad comprensiva, y los sueños todavía permanecen ahí, aunque no por demasiado tiempo.
martes, 17 de agosto de 2010
Ofensas y arrepentimientos...Podríamos ahorrarnos la primera parte para no padecer la segunda.
lunes, 16 de agosto de 2010
Esperanza.
Sin ellas no seríamos humanos, sino necios siguiendo una senda que quién sabe hacia dónde se dirige.
Afortunada o desafortunadamente, el corazón vence sobre la mente en incontables ocasiones, y aquello es lo que nos permite ser verdaderas personas.
domingo, 15 de agosto de 2010
Nerviosismos e ilusiones que preceden a aquello
Antes de poder hablar de todo aquello que me perturba o perturbó en cierto momento.
Todos aquellos hechos que nadie conoce, los pensamientos que se han atrevido a rasgar la barrera entre la cordura y la demencia y terminaron por agujerearla sin llegar a romperla... las palabras dispares que me guardé y desee haber pronunciado en voz alta, aún sabiendo la sorpresa y tal vez decepción que causarían.
La única persona ( o así recuerdo) en la que confíe y no mencionó nada. Que me apoyaba y me decía la verdad a pesar de mis quejas absurdas e infantiles.
Quién respondió a mi afecto con afecto, no procurando aprovecharse de mí disimuladamente. Quién resultó ser anfitrión en su refugio, con la mayor hospitalidad y respeto, y cómo no la espontaneidad y el sentido del humor.
Y es que esa ilusión consume por completo el leve atisbo de desgana por cumplir promesas, objetivos o metas. Una sensación que corroe por completo la maldad que toda persona posee.
Estar con personas que realmente queremos, desinteresadamente, resulta tan gratificante que es lo único que se conserva con claridad en nuestra hermosa y colorida habitación de los recuerdos que habita en nuestra enrevesada mente.
jueves, 12 de agosto de 2010
Alimentemos nuestras mentes con letras que formen nuevos significados para nosotros.
Los libros son imprescindibles para su educación y crecimiento, para que no se convierta en una ignorante.
Cada letra le gratifica, le llena, le causa felicidad.
Así pues, culturicémonos y concedámosle a nuestra mente el privilegio de la dicha.
Y qué grato debe ser el saber... todavía desconozco la sensación, me considero mediocre, fuera de ignorancias o sabidurías absolutas.
martes, 10 de agosto de 2010
Amante dolor.
Nos besa, nos muerde, nos convence que nada vale la pena . Su permanencia provoca nuestra tristeza.
Aumenta , crece cada día, mientras no le expresemos nuestros sentimientos no recíprocos.
Se convierte en nuestra sombra incluso de noche. Presupone que le amamos también, y sigue haciéndonos daño, que para él es demostrarnos su amor.
Sólo nos desharemos de él cuando le engañemos con nuestra, también amante, fuerza de voluntad.
Y que infieles somos los humanos...
Irrevocablemente imborrable
Los escalofríos poblaban mi cuerpo. El pelo de mi nuca, y si apuramos, incluso el vello de mis brazos estaba completamente erizado.
A unos segundos de descubrir que me aguardaba, cuál sería mi meta. Cuál sería la cima de mi vida.
Por fin sabría por dónde dirigirme, marcar mi ruta, mi camino a seguir, hasta alcanzar aquello que vería en unos instantes.
Esperaba encontrarme con una mujer con valor, con una familia, una situación económica más bien mediocre, una situación social pobre. Un empleo desconocido.
Y al atravesar el aura descolorida que rodeaba la puerta al destino, me arrepentí de haber pisado si quiera aquel lugar sagrado.
El destino nos hace modificar cada paso, cada palabra que sale de nuestra boca, pero nosotros no podemos modificarlo a él.
El destino es, queramos o no, irrevocablemente imborrable.
Y nosotros nos adaptamos a él, no él a nosotros.
Con lo cual, no tenté mi suerte ni mi futuro, y volví por donde había venido.
lunes, 9 de agosto de 2010
El viaje de vivir.
Inseparable compañera soledad.
aquí a mi lado sigue sentada la fiel soledad,
con sus garras me destroza el corazón,
con sus silencios me hace olvidar lo que es un recuerdo.
Ya no pienso en nada más que no saber en qué pensar,
ya no hago nada más que no saber qué hacer,
la última sonrisa resultó ser un sueño,
del que desgraciadamente tuve que despertar...
Patricia Marra.
Escuchar las palabras de Sabina inspira hasta al más desgraciado a escribir sobre lo qué resulta ser la alegría, al más alegre a escribir sobre la soledad. En definitiva, inspiran.
Recuerdo hace unos años, escuchando su música, mi padre cantando mentalmente, y yo oyendo su música. Hoy, la he escuchado. Y realmente me he perdido tantas palabras que resultan servir de inspiración, tantas verdades y tanto sentimiento oculto en lo que resultan ser sonidos o letras, según se oiga o se vea.
Y cierto es que con el paso de los años maduramos, afortunadamente, y aquellos que todavía creen estar sumergidos en su infancia abrirán un día los ojos y se arrepentirán de haber echado su tiempo a perder en banalidades sin importancia. Y nuestros padres tienen razón cuando nos decían "No lo entiendes, son cosas de mayores". Y nosotros nos ofuscábamos a causa de la ira, replicando sandeces. Los padres poseen más razón de la que queremos pensar. Y lo sabemos.
Quizás sea hora de ir cambiando aquel pop sin sentido alguno, cuyo único fin es vender cantidades cada vez mayores de discos para derrochar dinero, por canciones cuya letra produzca algo en nosotros, en nuestro interior, más que el deseo de bailar y cantar sin saber que hacemos o decimos.
Pero eso no significa que no vaya a conservar un ápice de mi infancia (recordando que todavía estoy en mis trece años, tan plenos y bellos cómo oigo decir, y resulta ser verdad), escuchando la canción del verano u otras más que hagan bailar mi reproductor de música.
De algo estoy segura. Ahora la música no servirá tan sólo como pasatiempo en nuestro tiempo libre (que también), sino cómo reflejo de la vida real en la que nos encontramos, con sus noches y sus días, sus injusticias y al contrario, su verdad y su mentira...
sábado, 7 de agosto de 2010
Principio fundamental de la ética.
Sensaciones indescriptibles.
viernes, 6 de agosto de 2010
Imposibles.
miércoles, 4 de agosto de 2010
Miedo al miedo..
Diagnóstico: Usted desea otro estilo de vida.
Lugares recónditos de nuestra mente, que de vez en cuando debemos explorar, y otras olvidar.
¿Simplezas? No,gracias.
lunes, 2 de agosto de 2010
Tristeza que procura maquillarse de alegría, con tal de no alarmar a nadie..
domingo, 1 de agosto de 2010
Mi corazón sufre, y su sangre, fruto del dolor, se transforma en lágrimas.
Absurdas razones del corazón que nos atan al temido y anhelado amor..
sábado, 31 de julio de 2010
Pasados que más vale olvidar.
viernes, 30 de julio de 2010
Personas sin personalidad...
jueves, 29 de julio de 2010
Esperanzas..¿En vano?
martes, 27 de julio de 2010
1
La semana pasada todo habría parecido absurdo. En el caso de habérselo contado a alguien, me habrían tomado por demente. Nunca creí en aquellas historias, tan sólo eran producto de mi imaginación. Pero, al parecer, todo tiene motivo alguno para ocurrir. Es parte del destino. En esta ocasión, de mi destino.
Hace una semana:
Estoy sentada frente al escritorio, con los dedos tecleando el portátil. Debería entregar la novela en una semana. En realidad, tardo tanto porque tengo dos ideas en mente. Una trata sobre el vivo reflejo del miedo, sobre cómo sería observar el rostro personificado del terror. El sentimiento de temor de cada persona cobraba vida, y según los miedos de cada persona adquiría distintas formas. Se sitúa en la vida de cada ciudadano y narra en primera persona como vive cada uno sus últimos minutos ante la mayor pesadilla de su vida. Aún me encuentro pensando un final impactante, pero que a su vez deje buen sabor de boca, y no todo trate de aterrorizar a los lectores. Creo que es una novela que gustará.
También escribo un breve borrador sobre cómo sería el día a día de alguien que, inconscientemente, puede controlar de cierto modo la vida de todas las personas. Dicha obra posee ingredientes opuestos: pánico y bienestar, cuya combinación hacen de cualquiera que lea cada línea presa de un sinfín de sentimientos. Tal vez el lector en un periodo de unas horas, haya experimentado un pavor y un alivio absolutos.
Suena el teléfono. Me sobresalto, puesto que en este instante escribía precisamente como la pesadilla y su víctima entablaban una conversación telefónica. Pero me tranquilizo. Es ficción.
Al teléfono escucho una voz irreconocible. No sabría decir si se trata de un hombre o de una mujer, pero dice ser la directora de la editorial a la que escribo. Su nombre es Bárbara. Recuerdo haber conocido otra mujer con el mismo nombre, pero en este instante no consigo asociar un rostro. Estoy demasiado excitada por la llamada y por procurar comportarme de forma correcta, tal y como ella espera, en vez de anunciar a gritos lo satisfecha que estoy con mi primera novela. La primera de muchas, espero.
Cuando hablo por teléfono con Bárbara, soy incapaz de prestar atención a otra cosa que su voz. Parece atractiva en un principio, pero deja entrever resquicios de frialdad y maldad. Una voz que esperas encontrar en la protagonista de una película de terror, y a su vez que podría ser de una mujer susurrando al oído de su marido. Cuando creo captar el aliento frío de Bárbara a través del teléfono, escucho pronunciar unas palabras ininteligibles. Confusa, le pido amablemente que repita lo último dicho y ella contesta que tan sólo me espera la semana que viene en una dirección que apunto rápidamente y parece corresponder al edificio de la editorial.
Cuelgo después de escuchar los pitidos que anuncian el fin de una llamada. Que mujer más extraña, más bien misteriosa. Me trataba como una vieja amiga a la que anhela ver, como si supiera exactamente como atraer mi atención.
Supuse que eran estrategias para resultar amable y que así yo tratara de satisfacerla con mis novelas. Tranquila, Bárbara, estarás más que satisfecha. Todo va a la perfección.
por ahora.
lunes, 26 de julio de 2010
Los días pasan y los recuerdos continúan.
domingo, 25 de julio de 2010
El frío golpe de la realidad..
jueves, 22 de julio de 2010
Más débil de lo que pensaba.
domingo, 11 de julio de 2010
¿Edad o madurez? No son directamente proporcionales.
viernes, 9 de julio de 2010
Recuerdos..¿?
Sueños cercanos, felicidad presente.
jueves, 8 de julio de 2010
Obsesiones.
miércoles, 7 de julio de 2010
Ha vuelto.
martes, 6 de julio de 2010
Miedo y temor.
Segundo.
lunes, 5 de julio de 2010
Música que hace sentir.
martes, 29 de junio de 2010
Lágrimas..
domingo, 27 de junio de 2010
Primero.
Terribles ganas de decir adiós.
viernes, 25 de junio de 2010
Gracias.
jueves, 24 de junio de 2010
Amor...Estúpido y placentero!
Soledad.
Noches en vela, reflexionando.
miércoles, 23 de junio de 2010
A todas aquellas personas...
Des/afortunadamente, el tiempo pasa...
Crecemos, maduramos, y vamos comprendiendo que una cosa u otra debe seguir un rumbo distinto, cambiar de forma radical.
Aquello que hace unos años nos preocupaba, hoy nos parece tan absurdo que incluso reímos al pensar en ello.
Ahora, nuestras preocupaciones son, en cierto modo, más dignas de serlo. Aunque quizá todavía damos demasiadas vueltas a hechos innecesarios.
Conocemos personas que marcan nuestra vida, de distintas formas.
Gente que conocemos desde siempre y nos resulta cercana, querida... gente que nos hace reír de cualquier manera.
Gente que admiramos, y deseamos parecernos siquiera algo a ellos.
Son aquellos amigos, compañeros,familiares... que nos han acompañado en diversos momentos, buenos, malos, intermedios.
Llevamos toda una vida a su lado, hasta que cierto día llega el momento de separarse.
Lágrimas acuden a nuestros ojos, palabras de afecto a nuestros oídos y caricias a nuestras mejillas.
Cuan duro es decir adiós a aquellas personas que queremos, ¿cierto?
Considero que no es necesario nombrarlas. Ellas ya saben quienes son.
Aquellas que me han apoyado, hecho sonreír o reír, y me han ayudado. Personas que realmente quiero.
Hasta pronto,
Patricia.
Simplemente él.

Domingo por la mañana.
Me niego a levantarme de la cama.
Aquella aglomeración de sábanas que me acompañaban a principios de la noche se encuentran ahora bajo mis pies.
Me doy la vuelta, y observo su sonrisa entre sueños.
Cientos de recuerdos acuden a mi mente.
Aquella primera mirada...Apenas nos conocíamos. Para entonces, ni yo conocía su nombre ni él conocía el mío. No sé cómo,pero algo ocurrió para que nuestros ojos se encontraran.
Fue extraño. Un ápice de luz iluminó nuestra mente. Sentimos como diversas sensaciones acudían a nuestros corazones. Ternura, atracción, tristeza, comodidad... y un comienzo de ese amor que hoy continúa existiendo.
Aquel primer beso...
el primero de todos. Tan tierno... En él, se muestra la torpeza e inexperiencia, acompañados de una extrema delicadeza,suavidad.
Es inconcebible como con un simple contacto se pueden sentir tantas emociones simultáneamente.
Vuelvo en mí. No sé cuantos minutos habían transcurrido, pero él había comenzado a despertar.
Al verle, no puedo evitar mostrar la misma sonrisa que el asomaba hace unos instantes.
Me pregunto en que estaría soñando, pero sus inusitados ojos contestan por él.