Mi mente procura centrarse en la letra de la canción que escucho, repitiéndola una y otra vez, memorizándola, sin obtener resultado alguno.
El sol brilla con plenitud. Parece rebosar de felicidad, y nos muestra su sonrisa a través de la luz que refleja en nosotros.
Camino a paso rápido, a pesar de no tener prisa.
Cada paso que doy, escucho una carcajada. Cuando levanto la vista, todos sonríen, exhibiendo su bienestar, su contento, su satisfacción.
Madres abrazando con ternura a sus hijos, parejas compartiendo miradas intensas...
Y me pregunto... ¿Qué pasa conmigo? ¿Este mundo repleto de hombres y mujeres dichosos no tiene lugar para alguien desgraciado?
Mientras me coloco mis gafas de sol para procurar ocultar la luz, algo extraño ocurre.
El libro que llevaba en la mano, Chocolate con lluvia, cayó al suelo.
Una extraña mano lo recogió y lo tendió sobre mi mano.
Buenísimoooo, como siempre!!!
ResponderEliminarSi sigues escribiendo así, me gustaría ser tu "manager", evidentemente con el permiso de los superiores.
Es increible lo que transmites al que lee y aún más al que relee.
Eres muy buena. Besotes, Polo
Muchas gracias Polo!
ResponderEliminarEspero algún día poder leer todo lo que tú escribes :)
Respecto a lo del "manager", estoy de acuerdo!
Un besoo:D
Patricia